El tratamiento de los productos cárnicos para obtener mejoras tecnológicas es una práctica generalizada desde tiempos remotos. Los primeros datos que se poseen sobre el empleo de sustancias añadidas intencionadamente a la carne se remontan a 3000 años antes de J.C. con la utilización de sal como conservante. Inicialmente la conservación fue el principal efecto buscado con la adición de sustancias o procesos de fabricación. Paralelamente se fueron incorporando conocimientos sobre todo tipo de sustancias que producían efectos beneficiosos sobre la carne. Paulatinamente se fueron aplicando sustancias aromatizantes, potenciadoras del color y modificadoras de la textura. Actualmente la industria cuenta con la tecnología y los conocimientos suficientes para manipular los productos cárnicos de una forma nunca antes vista. La capacidad de transformación del sector cárnico permite ofrecer una amplia gama de productos con presentaciones diversas y variadas.

Los aditivos que Río Blanco ofrece a la industria cárnica son fruto de la experiencia acumulada durante años de trabajo. Los productos que se ofrecen responden a las demandas de un mercado exigente que no se conforma con productos convencionales.

La selección que a continuación se presenta muestra los productos recomendados para las aplicaciones más comunes en el sector cárnico. Para casos concretos disponemos de una gama de productos específicos.

La carne tiene una capacidad natural de fijar y retener agua. Las biomoléculas implicadas en la hidratación son las proteínas en estado soluble. En la carne las principales proteínas son la actina y la miosina. Con la adición de los aditivos específicos recomendados por Río Blanco se incrementa extraordinariamente la solubilización del complejo actinomiosina debido a propiedades que atesoran sus componentes activos. Las propiedades secuestrantes, reguladoras del pH y donadoras de carga eléctrica convierten a los productos PRÓTER Y ADIFOS en sustancias muy útiles para diferentes propósitos en tecnología cárnica.

La adición de proteínas de origen vegetal o lácteo permite una mayor capacidad de hidratación de la carne con lo que se obtiene un producto final más jugoso y con menos tendencia a la pérdida de nutrientes por exudación.

 



 

// PRODUCTOS ESPECÍFICOS

 

PRÓTER I

Mezcla sinérgica de aditivos e Ingredientes alimentados especialmente desarrollada para productos cárnicos adobados en masas o en salmueras. Aporta a las carnes jugosidad y un importante efecto. antioxidante.

 

PROTER II

Producto recomendado para la obtención de una salmuera estable que se inyecta en el músculo. Buena solubilidad y rápida disolución. Distribución en el músculo rápida y uniforme. Las proteínas alcanzan un nivel de hidratación óptimo, aumentando considerablemente la jugosidad del producto final.

 

PROTER III

Recomendado para la obtención de una salmuera estable. Se inyecta en el músculo y se distribuye rápida y uniformemente. Buena solubilidad. Las proteínas alcanzan un nivel de hidratación óptimo, aumentando considerablemente la jugosidad. El pigmento cárnico refuerza el color natural de la carne.

 

PROTER IV

Producto recomendado para la obtención de una salmuera estable que se inyecta en el músculo. Buena solubilidad y rápida disolución. Distribución en el músculo rápida y uniforme. El aporte de proteínas vegetales y lácteas permite aumentar la jugosidad y potenciar el sabor del producto final.

 

PROTER V

Recomendado para la obtención de una salmuera estable Se inyecta en el músculo y se distribuye rápida y uniforme-mente. Buena solubilidad y rápida disolución. El aporte de proteínas vegetales y lácteas aumenta la jugosidad y potencia el sabor. El pigmento cárnico refuerza el color natural de la carne, incrementando el atractivo comercial.

ADIFOS 935

Mezcla sinérgica de fosfatos alimentarios para adición en salmueras de inyección o absorción. Presenta propiedades estabilizantes tanto en la salmuera como en el producto cárnico. Interacciona con las proteínas creando el ambiente ideal para una hidratación máxima y reduce la pérdida de jugos durante la cocción.

 

ADIFOS 220

Mezcla sinérgica de aditivos e ingredientes alimentarios para todo tipo de elaborados cárnicos que sufren un proceso de cocción, incluidos los elaborados con salmueras de inyección o absorción.

 

ADIFOS 255

Mezcla de fosfatos alimentarios para aplicación en procesos cárnicos secos o húmedos. Se añade en carnes picadas o pastas finas ofreciendo una rápida solubilización y una buena tolerancia a la sal y a los demás ingredientes. Puede usarse en salmueras de inyección con un buen comportamiento frente al contenido salino.

 

ADIFOS 222

Mezcla sinérgica de aditivos e ingredientes alimentarios para productos cárnicos sometidos a temperaturas de esterilización. Mantiene la coloración típica de los productos cárnicos naturales y no sufre las reacciones de Maillard.

 

ADIFOS 721

Mezcla de fosfatos alimentarios con aplicación especifica en pastas finas. Su composición favorece al máximo el poder emulsionante y la estabilidad de la pasta a la cocción. Se reducen las mermas a la cocción y se mejora la jugosidad del producto final.

 

ADIFOS 531

Mezcla de fosfatos alimentarios recomendada para la elaboración de embutidos curados. Los componentes incluidos en la formulación y su pH, influyen positivamente en una correcta fermentación y en la ligazón de los embutidos curados.

 

ADIFOS 451

Aditivo para salmueras de inyección. Excelente solubilidad en agua. Utilización en jamones y todo tipo de productos inyectados.