Ante los importantes cambios que están teniendo lugar en el entorno socioeconómico que nos rodea, se hace necesaria la adaptación de los sistemas productivos a las demandas del mercado. Desde nuestra empresa, consideramos que es preciso adelantarse a los acontecimientos y desarrollar una actitud más acorde con los requerimientos presentes y futuros del mercado, alcanzando de esta manera una posición ventajosa en un sector cada vez más competitivo. Creemos que la calidad es una característica indispensable para la producción de cualquier empresa que pretenda satisfacer las demandas de un mercado altamente exigente. El objetivo de nuestros esfuerzos es la elaboración de productos de alta calidad para propósitos específicos dentro del marco legalmente establecido. Siguiendo esta línea, Río Blanco apuesta por la modernización de sus instalaciones, invirtiendo en tecnología puntera en las áreas de producción y control de calidad.

La adopción de modelos productivos dinámicos, que ofrezcan al consumidor lo que demanda en el período de tiempo más corto posible, es uno de los objetivos que a corto plazo nos hemos marcado en Río Blanco. Con tal finalidad se han reorganizado las estructuras de trabajo para conseguir un aprovechamiento más eficaz de los recursos técnicos y humanos disponibles. Estos cambios se ven acompañados de una importante inversión en la ampliación de las instalaciones y en la adquisición de maquinaria específica.